El desahucio había provocado movilizaciones y debate público sobre el acceso a la vivienda y la situación de las personas inquilinas vulnerables. El acuerdo permite ahora el regreso de Abascal al piso, aunque las condiciones económicas difundidas durante la controversia han sido objeto de distintas publicaciones y análisis.
El nuevo contrato tendrá una duración de ocho años
La empresa propietaria y Abascal han alcanzado un acuerdo para que la mujer vuelva a ocupar la vivienda de Retiro. La información publicada sobre el pacto señala que el nuevo contrato tendrá una duración de ocho años y que la renta quedará vinculada a sus ingresos.
Un análisis difundido por teleSUR situó el alquiler anterior en 500 euros mensuales y el precio planteado posteriormente en 2.600 euros, frente a una pensión de 1.300 euros. Esas cantidades aparecen en una publicación de la cuenta de teleSUR en Instagram, que presentó el caso como un ejemplo de la distancia entre las rentas residenciales y los ingresos de las personas jubiladas.
La diferencia entre ambas cantidades fue uno de los elementos que alimentó la reacción social ante el desalojo. El acuerdo anunciado modifica ahora las condiciones para que Abascal pueda regresar al inmueble durante el periodo pactado.
La información sobre una vivienda de Collado Mediano corresponde a otro inmueble
La Razón publicó, a partir de documentación del Boletín Oficial del Estado, que Abascal figuró en junio de 2000 como demandada en un procedimiento hipotecario promovido por Banco Zaragozano. Según ese artículo, el procedimiento estaba relacionado con una vivienda unifamiliar de Collado Mediano que todavía se encontraba en construcción.
El juzgado fijó para la primera subasta un valor de 20 millones de pesetas, equivalentes a unos 120.000 euros al cambio. La información publicada por La Razón señala además que Abascal no llegó a habitar aquella vivienda.
El antecedente se difundió después del desahucio de Retiro para cuestionar el relato público sobre la situación de la mujer. Sin embargo, los datos citados se refieren a un inmueble distinto del piso de renta antigua situado en el distrito madrileño y no alteran el acuerdo alcanzado para su regreso.
Newtral identifica como antiguo un vídeo presentado como reciente
También circuló en redes sociales un vídeo presentado como una grabación actual sobre el estado de salud de Abascal. Newtral verificó que las imágenes fueron grabadas en octubre de 2025, durante el primer intento de expulsarla de la vivienda.
La comprobación localizó el vídeo original en el canal de YouTube de El País, donde había sido publicado en octubre de 2025. Por tanto, las imágenes no corresponden a un momento posterior al desahucio más reciente, como sostenían las publicaciones que las difundieron.
La cuenta de Diario de Avisos explicó en Instagram que el vídeo se estaba utilizando para cuestionar el estado de salud de Abascal y que la verificación de Newtral había permitido localizar su origen y fecha. La publicación también señaló que el texto que acompañaba a las imágenes incluía una acusación política, sin que esa afirmación modificara la fecha real de la grabación.
El regreso queda fijado en las condiciones pactadas
El caso combina así tres elementos distintos: el desalojo de una mujer de 87 años de una vivienda de renta antigua en Retiro, la difusión de datos sobre un procedimiento hipotecario de 2000 referido a otra vivienda y la circulación de imágenes antiguas presentadas como actuales.
La empresa propietaria ha acordado con Abascal un contrato de ocho años con una renta ajustada a sus ingresos. Esa es la condición comunicada para su regreso al piso de Retiro.
Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial.




